La belleza auténtica no entiende de épocas. Malva nace de la inspiración en aquellas flores que conservan su encanto sin importar el paso del tiempo.
Sus numerosos pétalos se despliegan en una silueta maxi, creando un juego de capas, volumen y textura. Su delicado tono malva con matices tierra aporta una elegancia natural que combina lo clásico con lo contemporáneo.
Elaborados a mano en cuero por mujeres artesanas colombianas, estos aretes forman parte de la colección Elisa. Una flor que celebra el valor de lo atemporal y nos recuerda que hay cosas cuya belleza permanece para siempre.